Gordas Felices
 
Banda gástrica

Es una cirugía de poco riesgo en la que se coloca una banda en el estómago, para controlar la cantidad de alimento






















La obesidad es una enfermedad crónica y grave por las complicaciones que tiene en la salud y en la calidad de vida de quienes la padecen y que de no controlarse a tiempo, favorece otras enfermedades y complicaciones como es la diabetes mellitas, el síndrome metabólico, enfermedades cardiacas y vasculares severas entre otras, además de dañar seriamente la autoestima.
En la mayoría de los casos, este problema puede controlarse con una dieta adecuada y ejercicio físico, pero en otros no es tan sencillo, por lo que una de las opciones actuales para el control del sobre peso y obesidad es el de la colocación de una banda gástrica, de silicona, que consiste en una cirugía laparoscópica, de poco riesgo y no invasiva, durante la cual se coloca una banda o anillo alrededor del estómago, dividiéndolo en dos.

La parte superior de la división estomacal, es más pequeña y crea un efecto como de reloj de arena, que solamente puede aceptar y contener una pequeña cantidad de alimentos, por lo que el enfermo, se sentirá lleno y satisfecho de forma rápida y solamente con pequeñas porciones, lo que permitirá mantener una dieta adecuada, perder peso sin poner en riesgo su salud y evitar excesos de alimento, que son los que ocasionan principalmente la obesidad.

El resto del estómago, queda colocado por debajo de la banda, así los alimentos pasan con lentitud y por más tiempo y pueden ser procesados de mejor manera.

Como la banda es ajustable, se puede ir adaptando posteriormente a las necesidades de la persona, solamente con utilizar una aguja especial que el cirujano introduce para hacer el ajuste, sin tener que someterlo a nuevas cirugías, aplicar grapas o cortar parte del estómago.

La cirugía, que requiere anestesia general, dura aproximadamente poco más de un hora, se hacen 5 incisiones pequeñas que permiten la introducción de los instrumentos quirúrgicos y la cámara de video y el sangrado prácticamente es nulo. Después de la cirugía, la principal molestia es un leve dolor en los hombros y abdomen y será recomendable que el enfermo camine lo antes posible y empiece a tomar una dieta líquida.

Este procedimiento tiene resultados a largo plazo, más o menos la pérdida del 40% del peso en dos años, de iniciado el tratamiento, lo que previene problemas metabólicos inmediatos y ayuda controlar poco a poco otros padecimientos generados o favorecidos por la obesidad.

Además tiene la ventaja de que si por algo la banda no funciona o la persona tiene alguna reacción de rechazo, se puede retirar sin mayor riesgo y sin haber provocado daños irreversibles.

Por supuesto que lo ideal es que la banda se conserve, ya que cuando una persona con obesidad pierde peso y se le retira la banda, hay una alta probabilidad de lo recupere en el corto tiempo.

Este tratamiento, requiere de hospitalización corta, por lo general solamente de una noche, pero la vigilancia y los cuidados posteriores deben ser tomados muy en cuenta para evitar complicaciones y/o otra cirugía, ya que cada una conlleva sus propios riesgos.

Los cuidados que se requieren son:
- Para evitar una infección.
- Para prevenir una reacción de rechazo a la banda, ya que es un cuerpo extraño dentro del organismo.
- Checar bien el acomodamiento del catéter que conecta el puerto con la banda, para evitar filtraciones, lo que obligaría a llevar a cabo una nueva cirugía, para corregir el problema.
- Vigilar la colocación de la banda para que no desplace hacia abajo ya que el estómago “superior”, puede dilatarse y ocasionar una obstrucción parcial y vómitos, lo que se solucionará con el retiro de la banda.
- Vigilar bien la dieta, ya que en algunos enfermos, lo que comen puede no darles una suficiente sensación de llenura o puede no producir la pérdida de peso esperada, cuando se consumen alimentos ricos en calorías. Lo recomendable es que se consuman solamente entre 800 y 1000 calorías los primeros meses y después no más de 1200

- Si a pesar de la colocación de la banda la persona ingiere gran cantidad de alimentos, puede tener complicaciones importantes, por lo que la ayuda sicológica y de un dietista es fundamental.

Este procedimiento es aconsejable solamente en casos en que haya fracasado otros métodos como dietas, fármacos o cambios en el estilo de vida y la obesidad esté poniendo en riesgo la vida la persona. No debe dejarse a un lado, que ésta como todas las cirugías tienen riesgos, que deben ser comentados con el médico, sobre todo tratándose de personas obesas.

También es muy importante la forma de comer, se debe comer despacio y masticando perfectamente los alimentos, para lo cuál es esencial gozar de una buena dentadura. Al someterse a una cirugía para la colocación de banda gástrica, es muy importante prepararse bien, por lo que se recomiend: suspender la toma de anticonceptivos y dejar de fumar 3 semanas antes de la operación; a sugerencia del médico tomar algún medicamentos preventivo anticoagulante y utilizar medias elásticas para prevenir coágulos sanguíneos en las piernas.

Entre los efectos colaterales, a la cirugía, están.
- Náuseas y vómitos, que ocurrirán si hay algún exceso en la ingesta de comida. Son frecuentes los primeros meses, en tanto el enfermo se habitúa a comer menos, despacio y a masticar bien.
- Deshidratación, en caso de no tomar 2 litros de líquido en los primeros días y si además vomita de forma continua.
- Problemas al tragar si no mastica mucho, bien y poco a poco los alimentos.
- Estreñimiento, que por lo general se ocasiona por la disminución de la cantidad de alimentos.
- Hinchazón de vientre y meteorismo o concentración de aire, que suele pasar con el tiempo.
- Frío, que suele producirse por el adelgazamiento.

Es importante también tomar en cuenta que el adelgazamiento corporal puede requerir de cirugías estéticas, que no deberán hacerse hasta dos años después de la cirugía.

También es importante no buscar un embarazo, hasta que el cuerpo se estabilice en su peso, que será aproximadamente en dos años.

Son candidatos a esta cirugía<.Br> - Los que han fallado a otros tratamientos.
- Los que tienen un índice de masa corporal mayor o igual a 40, o entre 35 y 40 si padecen alguna enfermedad asociada a la obesidad por más de 5 años.
- Entre los 15 y 65 años de edad.
- Los que su obesidad no obedece a ningún padecimiento endocrino.
- Personas que no son adictas al alcohol o a otras drogas.

IMPORTANTE: El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.